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EVANGELIO DEL DIA : Vilma Isabel Melgarejo A.

MADRE DEL REY ETERNO

Dios te Ante  « MARÍA »  a TIERRA, todas las edades y todas las generaciones inclinan la cabeza; a tus pies se tiende toda la redondez de la tierra; oyendo tu Nombre tiemblan los demonios; descubriéndose tu resplandor huyen las tinieblas y a tu Amado se le abren de par en par las puertas del cielo.¡Esperanza de los cristianos, después de Cristo tu Hijo! ¡Reina de la Misericordia!, ¡dulzura de la vida!, a Ti suspiro desterrado en este valle de lágrimas. Ayúdame Madre en mis trabajos, defiéndeme en mis desmayos y, después de este destierro, muéstrame el fruto bendito de tu vientre, Jesucristo, el cual vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

JESÚS ADMIRABLE EN SU AMOR

San Alfonso María de Ligorio
Los gentiles, al oír referencias acerca de las obras admirables de amor de nuestro Dios, exclamaban: “¡Oh, qué bueno es el Dios de los cristianos!”Y aunque los gentiles hacían sus dioses a medida de sus gustos y caprichos, no obstante, si leemos sus historias, veremos que entre tantas fábulas y en medio de tantos dioses inventados, nadie llegó jamás a crear o imaginar un Dios tan enamorado de los hombres como nuestro Dios, el cual, para dar pruebas de su amor a los que le adoran y para enriquecerlos de gracia, obró este admirable prodigio de amor de quedarse día y noche escondido en nuestros altares, constituyéndose en nuestro perpetuo compañero, como si no pudiera, ni siquiera un instante, separarse de nosotros.¡Dulce Jesús!, has obrado el más estupendo de tus milagros para satisfacer el excesivo deseo que tienes de vivir siempre con nosotros. Y, sin embargo, ¿por qué los hombres huyen de tu presencia? ¿Cómo pueden vivir tanto tiempo lejos de Ti? Un cuarto de hora que pasen en tu presencia les parece un siglo, por el fastidio que sienten.¡Oh paciencia de Jesús, cuán grande eres! Mas , ya entiendo, Señor, que es grande porque es muy grande el amor que tienes a los hombres y este es el motivo que te obliga a permanecer continuamente entre tantos ingratos.
Dios mío, no permitas que de aquí en adelante pertenezca al número de ingratos como lo he sido hasta ahora.Concédeme un amor igual al que Tú mereces y a la obligación que tengo de amarte.Hubo un tiempo en que también me cansaba de estar en tu presencia porque no Te amaba o porque Te amaba muy poco; mas si con tu gracia llego a amarte cuanto debo, entonces, Señor, no me cansaré de estar a tus pies día y noche.Te ofrezco, Padre, a tu mismo Hijo y por sus méritos te pido un amor tan ardiente al Santísimo Sacramento que siempre que pase por una iglesia, desee ansiosamente el momento de correr a Tu presencia para adorarte y amarte.

SAN JOSÉ : 7 DOMINGOS DEDICADOS A CONOCERLO


SEGUNDO DOMINGO
Consideramos :

El dolor , al ver nacer el niño Jesús en la pobreza  y  la alegría al escuchar la armonía del coro de los ángeles y observar la gloria de esa noche.

Oh bienaventurado patriarca, glorioso San José, escogido para ser padre adoptivo del Hijo de Dios hecho hombre: el dolor que sentisteis viendo nacer al niño Jesús en tan gran pobreza se cambió de pronto en alegría celestial al oír el armonioso concierto de los ángeles y al contemplar las maravillas de aquella noche tan resplandeciente.

Por este gran dolor, ayúdanos a desprendernos de todas las cosas de la tierra, convencidos de que solo Dios basta.

Haz que sepamos seguir a Jesús desde Belén al Calvario, con el sentido sobrenatural y el garbo humano con que tú supiste llevar, con Jesús y María, la cruz que el Señor dispuso para ti.

Te pedimos también, por el inmenso gozo que tuviste al ver a Jesús recién nacido, mientras escuchabas el canto de los Ángeles en el cielo, proclamando la gloria de Dios y la paz para los hombres de buena voluntad: ¡Bendice a todos los hijos de la Iglesia de Dios y atiende especialmente a los más necesitados!

¡Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía!

*San José, Padre y Señor, ruega por nosotros.*

Rezar :
Padre Nuestro, Ave María  y  Gloria.

SAN JOSÉ : 7 DOMINGOS DEDICADOS A CONOCERLO

San José, poco conocido y amado como el esposo de la Virgen  Maria .Contenplemos los principales misterios acontecidos a los largo de su vida en la tierra entretejidos de gozos y dolores, en los que se refleja toda vida humana, y en la que encontramos luz, serenidad, fortaleza, sentido sobrenatural, amor a Dios Padre, a Dios Hijo, a Dios Espíritu Santo y a la Santísima Virgen.

PRIMER DOMINGO 

Consideramos :

* El dolor » cuando  estaba dispuesto a repudiar a su inmaculada esposa y  * l a alegría*  cuando el Arcángel le reveló el sublime misterio de la encarnación.

¡Oh castísimo esposo de María, glorioso San José!, ¡qué aflicción y angustia la de tu corazón en la perplejidad en que estabas sin saber si debías abandonar o no a tu esposa sin mancilla! Pero ¡cuál no fue también tu alegría cuando el ángel te reveló el gran misterio de la Encarnación!

Por este dolor y este gozo acompáñanos siempre, ¡ayúdanos!, en nuestras grandes o pequeñas noches oscuras del alma, cuando no entendamos los designios de Dios o no sepamos descubrir su amabilísima Voluntad en los sucesos de cada día.

Ayúdanos a ser humildes, a permanecer en oración, hasta de noche, en sueños, para que -fieles- alcancemos la gracia de la perseverancia final.

Que agradezcamos al Señor cada instante de nuestra existencia, seguros de que pase lo que pase siempre aguarda una tarea importante que cumplir en la obra de la Redención.

*San José, Padre y Señor, ruega por nosotros .»

REZAR :

Padre  Nuestro, Ave María y Gloria .

LA BENEDICENCIA DE MARÍA

La Virgen María, modelo de rectitud, practicaba constantemente esta virtud. 
Como hijos de María ¡Cuánto hemos de cuidar lo que sale de nuestra boca!

La benedicencia es la virtud de hablar bien del prójimo. Para nosotros, esto *DEBE SER* un apostolado. Vencer el mal con el bien, es un modo concreto de pasar por el mundo, como Jesucristo, «haciendo el bien» (Hch 10, 38) y de edificar y servir a la Iglesia. 

La Benedicencia se entiende como la disposición firme y constante de difundir lo bueno de los demás y silenciar el mal que no debe ser divulgado.

Es aquello que nos debe caracterizar, estemos donde estemos.

 El corazón bondadoso busca pensar bien, justificar, perdonar, comprender.

El hombre de Dios tiene presente sus propios defectos, no para juzgar al prójimo, sino para vivir con humildad y siendo apóstoles de lo bueno. 

Como dice la escritura:*«El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en su corazón.

Pues de lo que abunda en su corazón habla su boca»* (Lc 6:45)

Tengamos claro cuál debe ser la forma de hablar de aquel hijo fiel de María:

*«No digan malas palabras, sino solo palabras que ayuden a crecer y traigan bendición a quienes las escuchen.

No hagan que se entristezca el Espíritu Santo de Dios, con el que ustedes han sido sellados para distinguirlos como propiedad de Dios el día en que él les dé completa salvación»*, (Ef 4, 29-30) *

«No digan indecencias ni tonterías ni vulgaridades, pues esas cosas no convienen; más bien alaben a Dios”*.

(Ef 5, 4)

María sin pecado concebida, haz mi corazón semejante al tuyo.

VE DONDE « MARÍA » ELLA COLABORA CON JESÚS

María!, nadie se salva sino por Ti.

A nadie se le concede una gracia sino por Ti. Luego, si Tú no me ayudas, Madre y esperanza mía, yo estoy seguramente perdido y no llegaré a bendecirte en el paraíso.

Mas, ¡Oh María!, oigo decir a todos los Santos que Tú jamás abandonas al que a Ti recurre y que solo se pierde quien a Ti no recurre. 

Yo, pues, miserable pecador, a Ti recurro y en Ti pongo todas mis esperanza.

« Angel de mi guarda, custodia mi alma para que en todo momento alabe y bendiga a Dios! *

JESÚS CON SU BENIGNIDAD ESCUCHA NUESTRAS ORACIONES

San Alfonso María de Ligorio.

« Esta es mi mansión por siempre; aquí habitaré, pues así lo quise”

Señor, si Tú escogiste tu habitación entre nosotros, queriéndote quedar en el Santísimo Sacramento y el amor que nos tienes te hace hallar aquí tu reposo, justo será que nuestros corazones habiten siempre contigo por amor y encuentren allí todas sus delicias y descanso. ¡

¡ Dios mío, Dios mío !, ¿Y por qué desperdicié tantos años sin amarte?

Maldigo aquellos años infelices y desgraciados.

¡Paciencia infinita de Dios!, te alabo y te adoro por tantos años que me has soportado así, ingrato y malo., sin embargo, a pesar de mi ingratitud, me has esperado. ¿Para qué, Dios mío, para qué?,

Para que, vencido un día por tu misericordia y tu amor, me entregue todo a Ti, pues, no quiero resistirme más, no quiero ser más ingrato. Quiero consagrarte este tiempo que me queda de vida. 

Espero, Jesús, que me ayudes a ser todo tuyo. Tú me has favorecido cuando huía de Ti y despreciaba tu amor. ¿Me dejarás ahora que te busco y que deseo amarte sinceramente?

Dame, pues, la gracia para que te ame, oh Dios digno de infinito amor.

Te amo con todo mi corazón. Te amo sobre todas las cosas. Te amo más que a mí mismo y más que mi propia vida

Me arrepiento de haberte ofendido, Bondad infinita. Perdona mis pecados y, juntamente con el perdón, dame la gracia de amarte hasta la muerte y por toda la eternidad.  

Tú, que me inspiras el deseo, dame fuerzas para cumplirlo. 

VE DONDE « MARIA »  ELLA COLABORA u JESÚS¡

María!, nadie se salva sino por Ti. A nadie se le concede una gracia sino por Ti. Luego, si Tú no me ayudas, Madre y esperanza mía, yo estoy seguramente perdido y no llegaré a bendecirte en el paraíso. 

Mas, ¡Oh María!, oigo decir a todos los Santos que Tú jamás abandonas al que a Ti recurre y que solo se pierde quien a Ti no recurre. 

Yo, pues, miserable pecador, a Ti recurro y en Ti pongo todas mis esperanza.

« Angel de mi guarda, custodia mi alma para que en todo momento alabe y bendiga a Dios! *

MARIA , MADRE DE LAS ALMAS CONSAGRAFAS

 Sucedió a las hermanas siervas de JESÚS en el convento del Carrizal de Venezuela. Esto es lo que dijeron:“ El día 6 de febrero de 1993 después de la Adoración al Santísimo, salíamos las religiosas de la capilla a ensayar algunos cantos a la Virgen. A las 7,20 pm, aparecieron  como unos relámpagos de color azul en el jardín, al instante, vimos a la Santísima Virgen. Su figura, de tamaño natural, iluminaba todo el bosque. Luego, la Virgen se puso de rodillas, levantó sus manos y nos bendijo;  permaneció allí hasta el día siguiente.De nuevo, se apareció el 19 de febrero, y también permaneció varias horas, dando un mensaje: "Esta es mi Advocación, VIRGEN MARIA, MADRE DE LAS ALMAS CONSAGRADAS, OS TENGO EN MI CORAZON". Algunos MENSAJES que Nuestra Queridísima Virgen María dio, fueron:- Hijitos, en todos los lugares de mis apariciones llegáis buscándome con los ojos del cuerpo, no con los del alma y esto hace que se disipe vuestro corazón y no permita el recogimiento interior.- Hijitos míos: mi corona de espigas, representa la Eucaristía, que es alimento y centro de vuestras vidas.- Mi vestido blanco con estrellas, representa  la luz que a través de Mí  brilla para vosotros.El rosario representa la cadena que os ata a Mí, camino que os lleva al Cielo.El corazón representa a todas mis almas consagradas. La Cruz que sale de él es la entrega incondicional de vuestras vidas.Los rayos son las gracias que, a través de Mí, Jesús derrama sobre vosotros.- Mi hijo JESÚS, con los brazos extendidos y mirada fija en vuestra entrega, os recibe a todos unidos en un sólo corazón.-  “Os cubro con mi manto”La Virgen pide que sus mensajes sean extendidos a todos, no sólo a los consagrados.- Os pido: rezad y llevad el Santo Rosario, es la mejor arma contra Satanás.
Las apariciones están en proceso de Investigación.

NUESTRA SRA. DE LA GRACIA.

( Ntra. Sra. Cabeza Inclinada )
En 1610, un carmelita, Domingo de Jesús-María,  encontró una pintura al oleo de la Vírgen en el monasterio María della Scala de Roma. La  imagen la  colocó en su celda, y le tuvo una gran devoción. Una noche, mientras limpiaba el polvo de la imagen con un tosco pañuelo,  el rostro de la Madre de DIOS  cobró vida, y sonriéndole dulcemente, inclinó la cabeza. A  partir de entonces permaneció inclinada.María lo tranquilizó y le aseguró que sus peticiones serían escuchadas. Domingo se ofreció enteramente al servicio de JESÚS y MARÍA, y pidió la liberación de una de las almas de los benefactores del convento.MARÍA le dijo que ofreciera varias Misas y otras buenas obras; poco tiempo después, MARÍA se le apareció llevando el alma de su benefactor al Cielo.Domingo rogó porque todos los que veneraban esta imagen pudieran obtener todo lo que pidieran. En respuesta, la Virgen le dio esta seguridad:"A todos aquellos que me veneran devotamente en esta imagen y se refugien en Mí se les concederá su solicitud y obtendré para  ellos muchas gracias; pero especialmente oiré sus oraciones por el alivio y la liberación de las almas en el purgatorio ".Después de la muerte de Domingo, la imagen fue transferida a varios lugares.  Hoy está en la iglesia del monasterio Doabling de Viena.El  1931, la imagen fue coronada  por el Papa Pío.

VIRGEN DE LOURDES

« Patrona de los Enfermos
*Celebración*:11, febrero

El 11 de Febrero de 1958, la Virgen Santísima se apareció en la gruta de Masabielle, Lourdes, a una joven llamada Bernardette de Soubirous.La Virgen estaba envuelta en una luz resplandeciente como el sol, _(símbolo de la luz de la fe)_, la luz era tranquila y profunda _(significa que en la fe cristiana hallaremos el reposo para nuestra alma)_, de belleza incomparable, vestía de blanco con velo, _( indica la pureza tan perfecta que  ha de estar revestida nuestra alma para estar  delante de DIOS)_, cubrían los pies descalzos dos rosas  _( pies desnudos nos predican la pobreza evangélica,  y las rosas nos envían a difundir por todas partes el buen olor de CRISTO)_, y las manos siempre juntas, con el santo Rosario: en ferviente oración. _(La oración: nuestro alimento constante, la respiración del alma, pues todas las virtudes solo nacen en un alma que ora)_.

Saludó tiernamente a Bernardette  y la invitó a rezar el Rosario.La Inmaculada había venido a pedir un Santuario, lugar para acoger y sanar con amor materno a todos los corazones y nos dejó un gran regalo… una fuente de agua milagrosa… que brotó para toda la humanidad.*Resumen del mensaje*.

1.- Es un agradecimiento del Cielo por la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, que se había declarado cuatro años antes (1854).

2.- Es una exaltación a las virtudes de la pobreza y humildad.

3.- Un mensaje de la vida en Cruz. La Santísima Virgen le repite que lo importante es ser feliz en la otra vida, aunque para ello sea preciso aceptar la Cruz

.4-.- mportancia de la Oración, del Rosario, de la Penitencia y Humildad; también, un mensaje de Misericordia infinita para los pecadores y del cuidado de los  enfermos.

JESÚS NUESTRO ETERNO HUESPED

San Alfonso María de Ligorio_

*Jesús, siempre serás mi huésped
Ahí estarán siempre mis ojos y mi corazón”

Escucha, alma deseosa de tu bien, esta bella promesa que te hace Jesús en el Santísimo Sacramento, en el cual se quedó con nosotros noche y día. 

Señor mío!, bastaba que te quedaras en este Sacramento durante el día, en que podías tener adoradores que vinieran a tu presencia y te hicieran compañía; pero, ¿de qué te servía quedarte también toda la noche, cuando se cierran las iglesias, los hombres se retiran a sus casas y te dejan enteramente solo? Pero ya te entiendo; el amor que nos tienes no consintió que nos dejaras solos un solo instante.

¡Amable Salvador!, esta sola fineza de tu amor debería obligar a todos los hombres a permanecer sin cesar en tu presencia ante el sagrado Tabernáculo. 
Sí, mi Jesús; yo quiero contentarte consagrándote toda mi voluntad y todos mis afectos. 

Tú quisiste quedarte en este divino Sacramento, no solo para favorecernos con tu presencia, sino principalmente para comunicarte a tus almas escogidas. Mas, ¿quién se atreverá a acercarse a tu mesa y alimentarse de tu carne?, pero ¿quién, por el contrario, podrá alejarse de este divino convite?

Tú, Dios mío, precisamente te has ocultado bajo las especies del pan para entrar dentro de nosotros y poseer nuestros corazones. Y por eso ardes en deseos de que las almas te reciban en la santa Comunión y gozas al estar unido a ellas. 

Ven, Jesús mío, ven; yo quiero recibirte dentro de mí, para que seas Dios de mi corazón y de mi voluntad. 

Consagro a tu amor todo lo que es mío: satisfacciones, placeres, voluntad propia. Todo te lo cedo a Ti.

¡Dios de mi amor!, destruye y sacrifica todo lo que es mío y no tuyo. No permitas, amor mío, que mi alma, llena de la majestad de un Dios, después de haberte recibido en la santa Comunión, vuelva a apegarse a las criaturas. 
Te amo, Dios mío; te amo y solamente a Ti quiero amar.

ALMA MÍA VE DONDE MARÍA
¡Dulce María!, sé que Tú eres la criatura más noble, más sublime, más pura, más bella, más buena, más Santa, más amable de todas las criaturas. ¡Si todos te conocieran y amaran como mereces!
Bien yo quisiera amarte, mas reconozco que no te amo como debo. Haz, Madre, que de hoy en adelante te ame con un amor verdadero, eficaz y perseverante. 
Ruega por mí, Madre mía; ruega hasta que me vea en el cielo, seguro de no perder jamás la gracia de mi Señor y de amarle por toda la eternidad.

_*¡María, alcánzame los medios para mi salvación!*_

SI VISITAS A JESÚS, TAMBIÉN VISITA A SU MADRE.

Madre de Misericordia, aplaca a tu Hijo. Si a Ti, que estás en lo más alto del cielo, todo el mundo te reconoce como la beneficiaria común de todas las gentes, nosotros te rogamos, Virgen Santísima, nos concedas del socorro de tus súplicas delante de Dios, súplicas que son más estimables y más preciosas que todos los tesoros de la tierra; súplicas que obligan a Dios a perdonarnos nuestros pecados y nos alcanza una gran abundancia de gracias.

JESÚS EUCARÍSTICO DEBE SER EL CENTRO DE NUESTRO AMOR

San Alfonso María de Ligorio.

 Quien ama a Jesús está con Jesús y Jesús está con él. Lo dijo el mismo Salvador por boca de San Juan:  “El que acepta mis mandamientos y los cumple, ese es el que me ama; y al que me ama, lo ama mi Padre, y Yo también lo amaré y me revelaré a él”.

¡Señor mío y Dios mío!, ya que dijiste en el evangelio que cualquiera que te ame será amado por Ti y que vendrás a habitar en él, te amo más que a todos los bienes y pido que me ames a mí.,

Ven Señor, y establece tu habitación en la pobre casa de mi alma, de manera que nunca más te separes de mí, o mejor dicho, que yo nunca vuelva a echarte y despedirte. 

Jesús, nunca te separas de un alma; y como en y pasado yo me he separado de Ti, puedo hacerlo otra vez en el futuro. 
¡Dios mío!, no permitas que ocurra esta nueva ingratitud, que después de haber recibido tantos favores y misericordias de tu bondad, nuevamente te eche de mi corazón. 

Pero ¡ay! que esto puede suceder y, por eso, mi Señor antes que suceda, deseo mil veces la muerte, si es de tu agrado, a fin de que, muriendo unido a Ti, contigo viva eternamente. 

Sí, Jesús mío, así lo espero; yo te abrazo y quiero unirme a tu Santísimo Corazón.

Haz que siempre te ame y siempre sea amado por Ti. Yo siempre te amaré y Tú siempre me amarás. Espero que siempre nos amemos, Dios de mi alma, por toda la eternidad. 

QUIEN BUSCA A JESÚS , BUSCA A SU MADRE.

Madre de mi Señor: me postro y me humillo en tu presencia. Te ruego que me alcances el perdón de mis pecados y que sea purificado de todas las culpas que he cometido en toda mi vida. 

Te pido la gracia de unirme con un puro afecto a Dios y a Ti, de servir a tu Hijo como a Dios, y a Ti como a su querida Madre; a tu Hijo como a mi redentor y a Ti como medio de mi redención, porque si Él pagó el precio de mi salvación, lo pagó con la carne que de Ti recibió.*

Santísima Madre del Verbo Encarnado, haz de mí un hijo arrepentido, amoroso y humilde*

JESÚS REGALA SUS DONES A LAS ALMAS QUE LO VISITEN

San Alfonso María de  Ligorio.

Santa Teresa decía: “Procuremos no apartarnos ni perder de vista a nuestro amado pastor Jesús, porque, así como aquellas ovejas que están más cerca de su pastor son siempre las más consentidas y amadas, así también nosotros recibiremos grandes favores, siempre que nos acerquemos a Jesús en el Santísimo Sacramento”. 

Señor Jesús, creo que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento y así como eres mi esperanza, mi salvación, mi fortaleza y mi consolación, así quiero que también seas ahora todo mi amor y el único objeto de todos mis pensamientos, deseos y afectos.

Mi mayor contento, es saber que tu felicidad es infinita.

Reina, Señor, sobre mi alma; poséela para siempre. Mi voluntad, mis sentidos, mis potencias son todas siervas de tu amor y no quiero que en este mundo se empleen en otra cosa que en darte gusto y gloria.

 

SI VISITAS A JESÚS, TAMBIÉN VISITA A SU MADRE.

Madre de Misericordia, aplaca a tu Hijo. Si a Ti, que estás en lo más alto del cielo, todo el mundo te reconoce como la beneficiaria común de todas las gentes, nosotros te rogamos, Virgen Santísima, nos concedas del socorro de tus súplicas delante de Dios, súplicas que son más estimables y más preciosas que todos los tesoros de la tierra; súplicas que obligan a Dios a perdonarnos nuestros pecados y nos alcanza una gran abundancia de gracias.

_*Santísimo Sacramento del Altar, que seas Tú el único objeto de todos mis pensamientos, deseos y afectos*_

MARÍA ES LA RECONCILIACIÓN

¡María, llena de gracia, el Señor está contigo!
 Tú eres en Jesucristo la reconciliación de Dios con los hombres.

Madre de nuestra alegría, eres bendita entre todas las mujeres porque fuiste digna de ser madre de nuestro Redentor; todas las naciones te llamarán bienaventurada. 

¡Oh María!, si pongo mi confianza en Ti alcanzaré los medios de mi salvación. 
Si estoy bajo tu protección, nada temeré, porque ser tu hijo verdadero es un escudo impenetrable a los asaltos de mis enemigos.

_*Madre Santísima que mi mayor alegría sea poder acompañar a Jesús en el Santísimo Sacramento del altar*_

JESÚS ESTÁ EN TODOS LOS BIENES

San Anfonso Maria de Liguren

San Agustín dice: “¡Oh insensatos del mundo!, desgraciados, ¿A dónde van a satisfacer los deseos de su corazón?

Vengan a Jesús, que solo Él puede darles el contento que buscan”.

Alma mía, no seas tú tan insensata. 
Busca solamente a Dios. Busca únicamente aquel Bien en el cual están todos los bienes y, si lo quieres hallar pronto, míralo cerca de ti en el Santísimo Sacramento, dile confiadamente que lo deseas y quieres, que precisamente se quiso quedar en el Sagrario con el fin de oírte y consolarte. 

¡Sacramento de amor!, que atraes con los dulces atractivos de tu ammor aquellos corazones que, enamorados de tu infinita bondad, no tienen otro deseo que el de agradarte.

Atrae también, Señor, mi miserable corazón, que ahora desea amarte y vivir esclavo de tu amor. 

Por lo que a mí concierne, pongo en las manos de tu infinita bondad, todos mis intereses, todas mis esperanzas y todos mis afectos, mi alma, mi cuerpo y todo mi ser. 

Acéptame, Señor, y dispón de mí como te agrade. 

No quiero, amor mío, volver a quejarme de tus santas disposiciones. 
Sé que todas salen de tu corazón para mi bien; lo que Tú quieras es lo que yo quiero.

Haz lo que te agrade en mí y de mí; yo me uno a tu voluntad, porque sé que es buena, hermosa, perfecta, amable. 

¡Oh Voluntad de Dios!, quiero vivir siempre y morir estrechamente unida a Ti. Tu gusto será mi gusto y tus deseos quiero que sean mis únicos deseos. 

¡Dios mío, ayúdame! Haz que de hoy en adelante solo viva para Ti, solo para hacer querer lo que Tú quieras, solo para amar tu amable voluntad. 

Maldigo aquellos días en que hice mi propia voluntad contraponiendo Tu Voluntad. 

Te amo, Voluntad de Dios, cuanto amo a Dios, porque Tú eres el mismo Dios. Te amo con todo mi corazón y a Ti me entrego sin reservas.8

¡María, llena de gracia, el Señor está vi u!
 Tú eres en Jesucristo la reconciliación de Dios con los hombres.

Madre de nuestra alegría, eres bendita entre todas las mujeres porque fuiste digna de ser madre de nuestro Redentor; todas las naciones te llamarán bienaventurada. 

¡Oh María!, si pongo mi confianza en Ti alcanzaré los medios de mi salvación. 
Si estoy bajo tu protección, nada temeré, porque ser tu hijo verdadero es un escudo impenetrable a los asaltos de mis enemigos.

_*Madre Santísima que mi mayor alegría sea poder acompañar a Jesús en el Santísimo Sacramento del altar*_

MARÍA LA ESPERANZA DE LLEVARNOS A JESÚS.

Virgen María, Tú eres, después de Jesús, la esperanza de los cristianos; recibe la súplica de un pecador que afectuosamente te ama, particularmente te honra y tiene en Ti, después de Dios, toda la esperanza de su salvación.

De Ti recibo la vida después de Dios y por tu intercesión espero ser restablecido en la gracia de tu Hijo. 
Te ruego que me ayudes a librarme del peso de mis pecados; disipa las tinieblas de mi entendimiento; arranca con mi cooperación los afectos desordenados de mi corazón; reprime los esfuerzos y las tentaciones de mis enemigos y gobierna de tal modo mi vida, que pueda llegar a conseguir, por medio de tu protección, la eterna felicidad del cielo.
_*Señor Jesús te ofrezco mi corazón, tómalo y transfórmalo con tu amor*_

JESÚS DESEA COMUNICARNOS SUS GRACIAS.

San Alfonso María de Ligorio

Jesús, Hijo Unigénito del Padre, reconozco que eres el objeto más digno de ser amado y por eso deseo amarte cuanto mereces, o al menos cuanto un alma puede desear amarte. 

Bien sé que, ingrato e infiel como he sido con tu amor, no merezco amarte ni estar cerca de Ti, como lo estoy ante Tu presencia, más yo sé que Tú mismo pides mi amor. 

Oigo que tú me dices: “Hijo mío, dame tu corazón; amarás a tu Dios y Señor de todo corazón”. 
Si me has conservado toda la vida hasta ahora, ha sido para que me convierta a Ti. 

Dios mío, a Ti me rindo, a Ti me entrego. Te amo. Te elijo por único Rey y Señor de mi pobre corazón.

Tú me lo pides y yo te lo quiero dar; está frío y es asqueroso, pero si lo aceptas, Tú lo transformarás. 

¡Conviérteme, Dios mío, conviérteme! 
No quiero ser tan ingrato y tampoco amante de tu infinita bondad, que tanto me ama y merece un amor infinito. 

Haz que de hoy en adelante te ame tanto, que de alguna manera supla la falta de amor que hasta ahora he tenido

MARIA LA ESPERANZA DE  LLEVARNOS CON JESÚS.

Virgen María, Tú eres, después de Jesús, la esperanza de los cristianos; recibe la súplica de un pecador que afectuosamente te ama, particularmente te honra y tiene en Ti, después de Dios, toda la esperanza de su salvación.
De Ti recibo la vida después de Dios y por tu intercesión espero ser restablecido en la gracia de tu Hijo. 
Te ruego que me ayudes a librarme del peso de mis pecados; disipa las tinieblas de mi entendimiento; arranca con mi cooperación los afectos desordenados de mi corazón; reprime los esfuerzos y las tentaciones de mis enemigos y gobierna de tal modo mi vida, que pueda llegar a conseguir, por medio de tu protección, la eterna felicidad del cielo.
_*Señor Jesús te ofrezco mi corazón, tómalo y transfórmalo con tu amor*_

DONDE ESTA JESÚS, ESTA MARIA

» María Santísima*
¡Oh dulce, grande, siempre amable Virgen María! No puede pronunciarse tu Nombre sin que el corazón se siente abrasado en tu amor, ni los que verdaderamente te aman se acuerdan jamás de Ti, que no se sienten al mismo tiempo movidos amarte más.
 Ayuda, Reina del Cielo, nuestra flaqueza, socórrenos con tu poder para que seamos tus fervorosos amantes. 
¿Quién está más cerca para hablar con Jesús que Tú?
Habla, Madre, que tu Hijo te oye y alcanzarás para nosotros todo lo que le pidas.
_*Santísima Virgen María, madre de la humanidad, ayúdame a adorar a Jesús Sacramentado*_

JESÚS SUSPIRANDO PORQUE NOS UNAMOS A.ÉL

San Alfonso Maria de Ligorio.

A toda alma que visita a Jesús en el Santísimo Sacramento, el Salvador le dirige las palabras que dice en la escritura a la esposa del Cantar de los Cantares: “Levántate, amada mía, hermosa mía, ven a mí”. 

Alma que Me visitas, levántate de tus miserias, que Yo estoy aquí para enriquecerte con mis gracias. 

Acércate a Mí, sin temer a mi Majestad, porque está humillada en este Sacramento, para apartar de ti el miedo y darte toda la confianza. 

Amada mía, ya no eres mi enemiga, sino mi amiga, porque Me amas y Yo te amo.
Hermosa mía, mi Gracia te ha hecho bella. 
Ven, abrázate conmigo y pide lo que quieras con una gran confianza. 

Acerquémonos, pues, a Jesús con gran confianza y afecto; unámonos a Él y pidámosle sus gracias. 

¡Verbo Eterno, hecho hombre y Sacramento por mi amor!: ¿Cuál debe ser ahora mi consuelo, sabiendo que estoy delante de Ti, que eres mi Dios, que eres la Bondad infinita, llena de amor hacia mi pobre alma?

¡Almas que aman a Dios, donde quiera que se encuentren, en el cielo en la tierra, amen al señor por mí!

María, Madre mía, ayúdame a amarlo. 
Y Tú, amada Señor, hazte el objeto de todo mi amor, toma posesión de toda mi voluntad. 
Te consagro todo mi entendimiento para que no piense sino en tu bondad. 
Te entrego mi cuerpo para que también me ayude agradarte. 
Te ofrezco mi alma para que sea toda tuya. 
Quisiera, mi Señor, que todos los hombres conocieran el gran amor que les tienes, para que todos vivieran solo para honrarte y darte gusto, como Tú lo deseas y mereces. Yo, al menos, quiero vivir siempre inflamado en el amor de tu belleza infinita; de hoy en adelante, quiero hacer todo lo posible por agradarte. Propongo, además, renunciar absolutamente todo aquello, sea lo que fuere, que a Ti te desagrade, aunque me cueste toda clase de sufrimientos y aunque pierda todos los bienes del mundo, incluso hasta la propia vida. 
Dichoso sería si con perderlo todo te ganara a Ti, que eres mi Dios, mi tesoro, mi amor y todo mi bien. 

DONDE ESTA JESÚS , ESTA MARÍA
« María Santísima*
¡Oh dulce, grande, siempre amable Virgen María! No puede pronunciarse tu Nombre sin que el corazón se siente abrasado en tu amor, ni los que verdaderamente te aman se acuerdan jamás de Ti, que no se sienten al mismo tiempo movidos amarte más.
 Ayuda, Reina del Cielo, nuestra flaqueza, socórrenos con tu poder para que seamos tus fervorosos amantes. 
¿Quién está más cerca para hablar con Jesús que Tú?
Habla, Madre, que tu Hijo te oye y alcanzarás para nosotros todo lo que le pidas.
_*Santísima Virgen María, madre de la humanidad, ayúdame a adorar a Jesús Sacramentado*_