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EVANGELIO DEL DIA : Vilma Isabel Melgarejo A.

Vida Espiritual

HORA SANTA: TABERNÁCULO

Santísimo Sacramento del Altar, Tabernáculo, Sagrario

Conocemos por *Santísimo Sacramento* a la *Hostia consagrada*, que es el *Cuerpo de Cristo*.
El Señor Jesús nos llama “amigos”, está siempre con nosotros y se manifiesta de modo visible en la Eucaristía, «sacramento del Sacrificio del Banquete y de la Presencia permanente de Jesucristo redentor». Su presencia en la Hostia consagrada es privilegiada y particularmente eficaz para poder «palpar el amor infinito de su corazón». Allí está presente por excelencia, en el modo como Él quiso permanecer entre nosotros. Jesús nos espera en este sacramento del amor.  No escatimemos tiempo para ir a encontrarlo en la adoración» 

Aunque Dios no está limitado a un espacio físico ni necesita habitar en lugares hechos por mano humana, Él quiso -en el tabernáculo- tener un espacio físico como lugar de encuentro con su pueblo pues Él quiso acercarse más al hombre y caminar con él. Para el pueblo de Israel era muy significativo el hecho de tener un lugar palpable y permanente en medio de ellos donde encontrarse con Dios y adorarlo. El tabernáculo fue construido por el pueblo de Israel según las instrucciones dadas por Dios por medio de Moisés (Éxodo, 25). 

*El tabernáculo enfatizaba el hecho que Dios era el centro principal del pueblo de Israel*,  la idea central del tabernáculo era que Dios habitaba entre su pueblo. 
En la actualidad, *el Sagrario o Tabernáculo es un pequeño recinto, a modo de caja, donde se guarda la Eucaristía después de la celebración para que Jesús Eucaristía sea adorado*. Junto al tabernáculo debe lucir permanentemente una lámpara para que indique y honre la presencia del Señor. 

A partir del siglo XIII con la institución del día del cuerpo de Cristo (Corpus Cristi) esta presencia palpable, visible, de Dios, esta inmediatez de su presencia, objeto singular de adoración, produjo un impacto muy notable en la mentalidad cristiana occidental e introdujo nuevas formas de piedad, exigiendo rituales nuevos; dando lugar a la adoración eucarística.

¡Vayamos al Encuentro del Señor! ¡Vayamos presurosos a adorarle!
 S.S. Juan Pablo II

 

 

 

HORA. SANTA

*Visitas al Santísimo Sacramento y a la Virgen Santísima*

La adoración eucarística es un momento de intimidad, de confianza y de amistad con Dios, para profundizar en la gracia de la comunión, revisar nuestro compromiso con la vida cristiana; la verificación de cada uno ante la Palabra del Evangelio. En esos ratos de oración ante el Santísimo, recordamos que su presencia es fruto del amor que nos tiene.  Es un momento oportuno para renovar nuestro propósito de ser santos y de responder generosamente al amor de Dios.  En la adoración también pedimos perdón por nuestras faltas, reconociendo con humildad que sólo Él tiene el poder para perdonarnos, renovando nuestra confianza en su misericordia. 
La adoración al Santísimo Sacramento es una práctica importante y seria en la vida espiritual de todo cristiano. Es recomendado para todos aquellos que quieren conocer mejor al Señor.

*La Hora Santa*
En una de sus apariciones a Sta Margarita María de Alacoque Jesús le dijo: _"Todas las noches del jueves al viernes te haré participar de la mortal tristeza que quise padecer en el Huerto de los Olivos; tristeza que te reducirá a una especie de agonía más difícil de soportar que la muerte. Y para acompañarme en aquella humilde plegaria, que entonces presenté a mi Padre, te postrarás con la faz en tierra, deseosa de aplacar la cólera divina y en demanda de perdón por los pecadores"._
Pío XI exhortó al ejercicio de la Hora Santa como un "obligado y amoroso recuerdo de las amargas penas que el Corazón de Jesús quiso soportar para la salvación de los hombres", para reparar las culpas recomendó esto, especialmente grato para Él: que usasen las súplicas y preces durante una hora (que con verdad se llama Hora Santa), ejercicio de piedad no sólo aprobado, sino enriquecido con abundantes gracias espirituales".   
Pio XI facilitó el tiempo para la Hora Santa al fijarlo desde la puesta del sol hasta su salida, aunque la hora más indicada es la de once a doce en la noche del jueves a viernes. 

La Hora Santa se puede llenar, por tanto, con varias devociones, como, por ejemplo: leer por espacio de quince minutos la agonía de Nuestro Señor y luego meditar otros tantos minutos lo leído; o hacer el devoto ejercicio del Vía Crucis o del Rosario doloroso. Sea cual sea la devoción elegida lo importante es que debe ofrecerse todo ello por la conversión de los pecadores, tal y como Jesús mismo manifestó a santa Margarita.

Al estar frente a Nuestro Señor, sólo hay que dejar que se exprese el corazón, mostrando nuestro amor, admiración, respeto. La expresión del amor no tiene una estructura formal, todas las oraciones, lecturas, meditaciones, pueden usarse para ir introduciéndose en el silencio interior.
También es bueno estar atento a escucharlo, permitir ese dialogo con Jesús, que tiene tantas cosas maravillosas que transmitirnos; nuestra alma necesita llenarse de Él. 
El Arzobispo Fulton J. Sheen decía: “La forma de conocer mejor a un amigo es pasar tiempo con él. Si nosotros queremos conocer mejor al Señor necesitamos también pasar tiempo con Él. Deberíamos estar con Jesús en oración silenciosa por lo menos una hora al día”.


SAN JOSÉ : 7 DOMINGOS DEDICADOS A CONOCERLO

«SEXTO DOMINGO*
Consideramos _*el dolor*_ a regresar a su Nazaret por el miedo a Arquelao y _*la alegría*_ al regresar con Jesús de Egipto a Nazaret y la confianza establecida por el Ángel.
Oh ángel de la tierra, glorioso San José, que pudisteis admirar al Rey de los cielos, sometido a vuestros más mínimos mandatos; aunque la alegría al traerle de Egipto se turbó por temor a Arquelao, sin embargo, tranquilizado luego por el ángel, vivisteis dichoso en Nazaret con Jesús y María.
Por este dolor y este gozo, alcanzadnos la gracia de desterrar de nuestro corazón todo temor nocivo, poseer la paz de conciencia, vivir seguros con Jesús y María y morir también asistidos por ellos.
¡Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía!
_*San José, Padre y Señor, ruega por nosotros.*_
💙Padre Nuestro
❤Ave María 
🙏🏻Gloria

SAN JOSÉ : 7 DOMINGOS DEDICADOS A CONOCERLO

« QUINTO DOMINGO*
Este quinto domingo consideramos _*el dolor*_  en su afán de educar y servir al Hijo del Altísimo, especialmente en el viaje a Egipto y _*la alegría*_ al tener siempre con él a Dios mismo, y viendo la caída de los ídolos de Egipto.
Oh custodio vigilante, familiar íntimo del Hijo de Dios hecho hombre, glorioso San José, ¡cuánto sufristeis teniendo que alimentar y servir al Hijo del Altísimo, particularmente en vuestra huida a Egipto!, pero cuán grande fue también vuestra alegría teniendo siempre con Vos al mismo Dios y viendo derribados los ídolos de Egipto.Por este dolor y este gozo, alcanzadnos alejar para siempre de nosotros al tirano infernal, sobre todo huyendo de las ocasiones peligrosas, y derribar de nuestro corazón todo ídolo de afecto terreno, para que, ocupados en servir a Jesús y María, vivamos tan sólo para ellos y muramos gozosos en su amor.
¡Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía!
_*San José, Padre y Señor, ruega por nosotros.*_
💙Padre Nuestro❤Ave María y Gloria

SAN JOSÉ : 7 DOMINGOS DEDICADOS A CONOCERLO

«CUARTO DOMINGO*
Este cuarto domingo consideramos _*el dolor*_ la profecía de Simeón, al predecir los sufrimientos de Jesús y María  _y *la alegría*_ la predicción de la salvación y gloriosa resurrección de innumerables almas.
Oh Santo fidelísimo, que tuvisteis parte en los misterios de nuestra redención, glorioso San José; aunque la profecía de Simeón acerca de los sufrimientos que debían pasar Jesús y María os causó dolor mortal, sin embargo os llenó también de alegría, anunciándoos al mismo tiempo la salvación y resurrección gloriosa que de ahí se seguiría para un gran número de almas.Por este dolor y por este gozo conseguidnos ser del número de los que, por los méritos de Jesús y la intercesión de la bienaventurada Virgen María, han de resucitar gloriosamente.
¡Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía!
_*San José, Padre y Señor, ruega por nosotros.*_
💙Padre Nuestro❤Ave María y Gloria

SAN JOSÉ : 7 DOMINGOS DEDICADOS A CONOCERLO

« TERCER DOMINGO*
Este tercer domingo consideramos _*el dolor*_ cuando la sangre del niño Salvador fue derramada en su circuncisión  _y *la alegría*_ dada con el nombre de Jesús.
Oh ejecutor obedientísimo de las leyes divinas, glorioso San José: la sangre preciosísima que el Redentor Niño derramó en su circuncisión os traspasó el corazón; pero el nombre de Jesús que entonces se le impuso, os confortó y llenó de alegría.
Por este dolor y este gozo alcanzadnos el vivir alejados de todo pecado, a fin de expirar gozosos, con el santísimo nombre de Jesús en el corazón y en los labios.
¡Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía!
_*San José, Padre y Señor, ruega por nosotros.

CÓMO AYUNAR EN CUARESMA

PAPA FRANCISCO
Ayunos de cuaresma :
Manifestaciones concretas del *amor de Dios

💠1.saludar. (siempre y en todo lugar)

💠2. Dar las *gracias* (aunque no "debas" hacerlo).

💠3. Recordarle a los demás cuanto los *amas.*

💠4. *Saludar con alegría* a esas personas que ves a diario.

💠5. Escuchar la *historia* del otro, sin prejuicios, *con amor*.

💠6. Detenerte para *ayudar*. Estar *atento a quien te necesita.*

💠7. *Levantarle los ánimos* a alguien.

💠8. *Celebrar* las *cualidades* o *éxitos* de otro.

💠9. *Seleccionar* lo que no usas y *regalarlo* a quien lo necesita.

💠10. *Ayudar cuando se necesite* para que otro descanse.

💠11. *Corregir con amor,* no callar por miedo.

💠12. *Tener buenos detalles* con los que están *cerca de ti.*

💠13. *Limpiar lo que uso en casa.*

💠14. *Ayudar a los demás a superar obstáculos*.

💠15. *Llamar por teléfono a tus padres*, si tienes la fortuna de tenerlos.


• *Ayuna de palabras hirientes* y transmite palabras bondadosas

• *Ayuna de descontentos* y llénate de gratitud

• *Ayuna de enojos* y llénate de mansedumbre y de paciencia

• *Ayuna de pesimismo* y llénate de esperanza y optimismo

• *Ayuna de preocupaciones* y llénate de confianza en Dios

• *Ayuna de quejarte* y llénate de las cosas sencillas de la vida

• *Ayuna de presiones* y llénate de oración

• *Ayuna de tristezas* y amargura y llénate de alegría el corazón

• *Ayuna de egoísmo* y llénate de compasión por los demás

• *Ayuna de falta de perdón* y llénate de actitudes de reconciliación

• *Ayuna de palabras* y llénate de silencio y de escuchar a los otros

🌟Si todos intentamos este ayuno, lo cotidiano se llenará de:

*PAZ,*💜
*CONFIANZA,*💜
*ALEGRÍA,*💜
Y *VIDA*💜

 

JESÚS ADMIRABLE EN SU AMOR

San Alfonso María de Ligorio
Los gentiles, al oír referencias acerca de las obras admirables de amor de nuestro Dios, exclamaban: “¡Oh, qué bueno es el Dios de los cristianos!”Y aunque los gentiles hacían sus dioses a medida de sus gustos y caprichos, no obstante, si leemos sus historias, veremos que entre tantas fábulas y en medio de tantos dioses inventados, nadie llegó jamás a crear o imaginar un Dios tan enamorado de los hombres como nuestro Dios, el cual, para dar pruebas de su amor a los que le adoran y para enriquecerlos de gracia, obró este admirable prodigio de amor de quedarse día y noche escondido en nuestros altares, constituyéndose en nuestro perpetuo compañero, como si no pudiera, ni siquiera un instante, separarse de nosotros.¡Dulce Jesús!, has obrado el más estupendo de tus milagros para satisfacer el excesivo deseo que tienes de vivir siempre con nosotros. Y, sin embargo, ¿por qué los hombres huyen de tu presencia? ¿Cómo pueden vivir tanto tiempo lejos de Ti? Un cuarto de hora que pasen en tu presencia les parece un siglo, por el fastidio que sienten.¡Oh paciencia de Jesús, cuán grande eres! Mas , ya entiendo, Señor, que es grande porque es muy grande el amor que tienes a los hombres y este es el motivo que te obliga a permanecer continuamente entre tantos ingratos.
Dios mío, no permitas que de aquí en adelante pertenezca al número de ingratos como lo he sido hasta ahora.Concédeme un amor igual al que Tú mereces y a la obligación que tengo de amarte.Hubo un tiempo en que también me cansaba de estar en tu presencia porque no Te amaba o porque Te amaba muy poco; mas si con tu gracia llego a amarte cuanto debo, entonces, Señor, no me cansaré de estar a tus pies día y noche.Te ofrezco, Padre, a tu mismo Hijo y por sus méritos te pido un amor tan ardiente al Santísimo Sacramento que siempre que pase por una iglesia, desee ansiosamente el momento de correr a Tu presencia para adorarte y amarte.

SAN JOSÉ : 7 DOMINGOS DEDICADOS A CONOCERLO


SEGUNDO DOMINGO
Consideramos :

El dolor , al ver nacer el niño Jesús en la pobreza  y  la alegría al escuchar la armonía del coro de los ángeles y observar la gloria de esa noche.

Oh bienaventurado patriarca, glorioso San José, escogido para ser padre adoptivo del Hijo de Dios hecho hombre: el dolor que sentisteis viendo nacer al niño Jesús en tan gran pobreza se cambió de pronto en alegría celestial al oír el armonioso concierto de los ángeles y al contemplar las maravillas de aquella noche tan resplandeciente.

Por este gran dolor, ayúdanos a desprendernos de todas las cosas de la tierra, convencidos de que solo Dios basta.

Haz que sepamos seguir a Jesús desde Belén al Calvario, con el sentido sobrenatural y el garbo humano con que tú supiste llevar, con Jesús y María, la cruz que el Señor dispuso para ti.

Te pedimos también, por el inmenso gozo que tuviste al ver a Jesús recién nacido, mientras escuchabas el canto de los Ángeles en el cielo, proclamando la gloria de Dios y la paz para los hombres de buena voluntad: ¡Bendice a todos los hijos de la Iglesia de Dios y atiende especialmente a los más necesitados!

¡Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía!

*San José, Padre y Señor, ruega por nosotros.*

Rezar :
Padre Nuestro, Ave María  y  Gloria.

SAN JOSÉ : 7 DOMINGOS DEDICADOS A CONOCERLO

San José, poco conocido y amado como el esposo de la Virgen  Maria .Contenplemos los principales misterios acontecidos a los largo de su vida en la tierra entretejidos de gozos y dolores, en los que se refleja toda vida humana, y en la que encontramos luz, serenidad, fortaleza, sentido sobrenatural, amor a Dios Padre, a Dios Hijo, a Dios Espíritu Santo y a la Santísima Virgen.

PRIMER DOMINGO 

Consideramos :

* El dolor » cuando  estaba dispuesto a repudiar a su inmaculada esposa y  * l a alegría*  cuando el Arcángel le reveló el sublime misterio de la encarnación.

¡Oh castísimo esposo de María, glorioso San José!, ¡qué aflicción y angustia la de tu corazón en la perplejidad en que estabas sin saber si debías abandonar o no a tu esposa sin mancilla! Pero ¡cuál no fue también tu alegría cuando el ángel te reveló el gran misterio de la Encarnación!

Por este dolor y este gozo acompáñanos siempre, ¡ayúdanos!, en nuestras grandes o pequeñas noches oscuras del alma, cuando no entendamos los designios de Dios o no sepamos descubrir su amabilísima Voluntad en los sucesos de cada día.

Ayúdanos a ser humildes, a permanecer en oración, hasta de noche, en sueños, para que -fieles- alcancemos la gracia de la perseverancia final.

Que agradezcamos al Señor cada instante de nuestra existencia, seguros de que pase lo que pase siempre aguarda una tarea importante que cumplir en la obra de la Redención.

*San José, Padre y Señor, ruega por nosotros .»

REZAR :

Padre  Nuestro, Ave María y Gloria .

JESÚS CON SU BENIGNIDAD ESCUCHA NUESTRAS ORACIONES

San Alfonso María de Ligorio.

« Esta es mi mansión por siempre; aquí habitaré, pues así lo quise”

Señor, si Tú escogiste tu habitación entre nosotros, queriéndote quedar en el Santísimo Sacramento y el amor que nos tienes te hace hallar aquí tu reposo, justo será que nuestros corazones habiten siempre contigo por amor y encuentren allí todas sus delicias y descanso. ¡

¡ Dios mío, Dios mío !, ¿Y por qué desperdicié tantos años sin amarte?

Maldigo aquellos años infelices y desgraciados.

¡Paciencia infinita de Dios!, te alabo y te adoro por tantos años que me has soportado así, ingrato y malo., sin embargo, a pesar de mi ingratitud, me has esperado. ¿Para qué, Dios mío, para qué?,

Para que, vencido un día por tu misericordia y tu amor, me entregue todo a Ti, pues, no quiero resistirme más, no quiero ser más ingrato. Quiero consagrarte este tiempo que me queda de vida. 

Espero, Jesús, que me ayudes a ser todo tuyo. Tú me has favorecido cuando huía de Ti y despreciaba tu amor. ¿Me dejarás ahora que te busco y que deseo amarte sinceramente?

Dame, pues, la gracia para que te ame, oh Dios digno de infinito amor.

Te amo con todo mi corazón. Te amo sobre todas las cosas. Te amo más que a mí mismo y más que mi propia vida

Me arrepiento de haberte ofendido, Bondad infinita. Perdona mis pecados y, juntamente con el perdón, dame la gracia de amarte hasta la muerte y por toda la eternidad.  

Tú, que me inspiras el deseo, dame fuerzas para cumplirlo. 

VE DONDE « MARIA »  ELLA COLABORA u JESÚS¡

María!, nadie se salva sino por Ti. A nadie se le concede una gracia sino por Ti. Luego, si Tú no me ayudas, Madre y esperanza mía, yo estoy seguramente perdido y no llegaré a bendecirte en el paraíso. 

Mas, ¡Oh María!, oigo decir a todos los Santos que Tú jamás abandonas al que a Ti recurre y que solo se pierde quien a Ti no recurre. 

Yo, pues, miserable pecador, a Ti recurro y en Ti pongo todas mis esperanza.

« Angel de mi guarda, custodia mi alma para que en todo momento alabe y bendiga a Dios! *

JESÚS NUESTRO ETERNO HUESPED

San Alfonso María de Ligorio_

*Jesús, siempre serás mi huésped
Ahí estarán siempre mis ojos y mi corazón”

Escucha, alma deseosa de tu bien, esta bella promesa que te hace Jesús en el Santísimo Sacramento, en el cual se quedó con nosotros noche y día. 

Señor mío!, bastaba que te quedaras en este Sacramento durante el día, en que podías tener adoradores que vinieran a tu presencia y te hicieran compañía; pero, ¿de qué te servía quedarte también toda la noche, cuando se cierran las iglesias, los hombres se retiran a sus casas y te dejan enteramente solo? Pero ya te entiendo; el amor que nos tienes no consintió que nos dejaras solos un solo instante.

¡Amable Salvador!, esta sola fineza de tu amor debería obligar a todos los hombres a permanecer sin cesar en tu presencia ante el sagrado Tabernáculo. 
Sí, mi Jesús; yo quiero contentarte consagrándote toda mi voluntad y todos mis afectos. 

Tú quisiste quedarte en este divino Sacramento, no solo para favorecernos con tu presencia, sino principalmente para comunicarte a tus almas escogidas. Mas, ¿quién se atreverá a acercarse a tu mesa y alimentarse de tu carne?, pero ¿quién, por el contrario, podrá alejarse de este divino convite?

Tú, Dios mío, precisamente te has ocultado bajo las especies del pan para entrar dentro de nosotros y poseer nuestros corazones. Y por eso ardes en deseos de que las almas te reciban en la santa Comunión y gozas al estar unido a ellas. 

Ven, Jesús mío, ven; yo quiero recibirte dentro de mí, para que seas Dios de mi corazón y de mi voluntad. 

Consagro a tu amor todo lo que es mío: satisfacciones, placeres, voluntad propia. Todo te lo cedo a Ti.

¡Dios de mi amor!, destruye y sacrifica todo lo que es mío y no tuyo. No permitas, amor mío, que mi alma, llena de la majestad de un Dios, después de haberte recibido en la santa Comunión, vuelva a apegarse a las criaturas. 
Te amo, Dios mío; te amo y solamente a Ti quiero amar.

ALMA MÍA VE DONDE MARÍA
¡Dulce María!, sé que Tú eres la criatura más noble, más sublime, más pura, más bella, más buena, más Santa, más amable de todas las criaturas. ¡Si todos te conocieran y amaran como mereces!
Bien yo quisiera amarte, mas reconozco que no te amo como debo. Haz, Madre, que de hoy en adelante te ame con un amor verdadero, eficaz y perseverante. 
Ruega por mí, Madre mía; ruega hasta que me vea en el cielo, seguro de no perder jamás la gracia de mi Señor y de amarle por toda la eternidad.

_*¡María, alcánzame los medios para mi salvación!*_

JESÚS EUCARÍSTICO DEBE SER EL CENTRO DE NUESTRO AMOR

San Alfonso María de Ligorio.

 Quien ama a Jesús está con Jesús y Jesús está con él. Lo dijo el mismo Salvador por boca de San Juan:  “El que acepta mis mandamientos y los cumple, ese es el que me ama; y al que me ama, lo ama mi Padre, y Yo también lo amaré y me revelaré a él”.

¡Señor mío y Dios mío!, ya que dijiste en el evangelio que cualquiera que te ame será amado por Ti y que vendrás a habitar en él, te amo más que a todos los bienes y pido que me ames a mí.,

Ven Señor, y establece tu habitación en la pobre casa de mi alma, de manera que nunca más te separes de mí, o mejor dicho, que yo nunca vuelva a echarte y despedirte. 

Jesús, nunca te separas de un alma; y como en y pasado yo me he separado de Ti, puedo hacerlo otra vez en el futuro. 
¡Dios mío!, no permitas que ocurra esta nueva ingratitud, que después de haber recibido tantos favores y misericordias de tu bondad, nuevamente te eche de mi corazón. 

Pero ¡ay! que esto puede suceder y, por eso, mi Señor antes que suceda, deseo mil veces la muerte, si es de tu agrado, a fin de que, muriendo unido a Ti, contigo viva eternamente. 

Sí, Jesús mío, así lo espero; yo te abrazo y quiero unirme a tu Santísimo Corazón.

Haz que siempre te ame y siempre sea amado por Ti. Yo siempre te amaré y Tú siempre me amarás. Espero que siempre nos amemos, Dios de mi alma, por toda la eternidad. 

QUIEN BUSCA A JESÚS , BUSCA A SU MADRE.

Madre de mi Señor: me postro y me humillo en tu presencia. Te ruego que me alcances el perdón de mis pecados y que sea purificado de todas las culpas que he cometido en toda mi vida. 

Te pido la gracia de unirme con un puro afecto a Dios y a Ti, de servir a tu Hijo como a Dios, y a Ti como a su querida Madre; a tu Hijo como a mi redentor y a Ti como medio de mi redención, porque si Él pagó el precio de mi salvación, lo pagó con la carne que de Ti recibió.*

Santísima Madre del Verbo Encarnado, haz de mí un hijo arrepentido, amoroso y humilde*

JESÚS REGALA SUS DONES A LAS ALMAS QUE LO VISITEN

San Alfonso María de  Ligorio.

Santa Teresa decía: “Procuremos no apartarnos ni perder de vista a nuestro amado pastor Jesús, porque, así como aquellas ovejas que están más cerca de su pastor son siempre las más consentidas y amadas, así también nosotros recibiremos grandes favores, siempre que nos acerquemos a Jesús en el Santísimo Sacramento”. 

Señor Jesús, creo que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento y así como eres mi esperanza, mi salvación, mi fortaleza y mi consolación, así quiero que también seas ahora todo mi amor y el único objeto de todos mis pensamientos, deseos y afectos.

Mi mayor contento, es saber que tu felicidad es infinita.

Reina, Señor, sobre mi alma; poséela para siempre. Mi voluntad, mis sentidos, mis potencias son todas siervas de tu amor y no quiero que en este mundo se empleen en otra cosa que en darte gusto y gloria.

 

SI VISITAS A JESÚS, TAMBIÉN VISITA A SU MADRE.

Madre de Misericordia, aplaca a tu Hijo. Si a Ti, que estás en lo más alto del cielo, todo el mundo te reconoce como la beneficiaria común de todas las gentes, nosotros te rogamos, Virgen Santísima, nos concedas del socorro de tus súplicas delante de Dios, súplicas que son más estimables y más preciosas que todos los tesoros de la tierra; súplicas que obligan a Dios a perdonarnos nuestros pecados y nos alcanza una gran abundancia de gracias.

_*Santísimo Sacramento del Altar, que seas Tú el único objeto de todos mis pensamientos, deseos y afectos*_

JESÚS ESTÁ EN TODOS LOS BIENES

San Anfonso Maria de Liguren

San Agustín dice: “¡Oh insensatos del mundo!, desgraciados, ¿A dónde van a satisfacer los deseos de su corazón?

Vengan a Jesús, que solo Él puede darles el contento que buscan”.

Alma mía, no seas tú tan insensata. 
Busca solamente a Dios. Busca únicamente aquel Bien en el cual están todos los bienes y, si lo quieres hallar pronto, míralo cerca de ti en el Santísimo Sacramento, dile confiadamente que lo deseas y quieres, que precisamente se quiso quedar en el Sagrario con el fin de oírte y consolarte. 

¡Sacramento de amor!, que atraes con los dulces atractivos de tu ammor aquellos corazones que, enamorados de tu infinita bondad, no tienen otro deseo que el de agradarte.

Atrae también, Señor, mi miserable corazón, que ahora desea amarte y vivir esclavo de tu amor. 

Por lo que a mí concierne, pongo en las manos de tu infinita bondad, todos mis intereses, todas mis esperanzas y todos mis afectos, mi alma, mi cuerpo y todo mi ser. 

Acéptame, Señor, y dispón de mí como te agrade. 

No quiero, amor mío, volver a quejarme de tus santas disposiciones. 
Sé que todas salen de tu corazón para mi bien; lo que Tú quieras es lo que yo quiero.

Haz lo que te agrade en mí y de mí; yo me uno a tu voluntad, porque sé que es buena, hermosa, perfecta, amable. 

¡Oh Voluntad de Dios!, quiero vivir siempre y morir estrechamente unida a Ti. Tu gusto será mi gusto y tus deseos quiero que sean mis únicos deseos. 

¡Dios mío, ayúdame! Haz que de hoy en adelante solo viva para Ti, solo para hacer querer lo que Tú quieras, solo para amar tu amable voluntad. 

Maldigo aquellos días en que hice mi propia voluntad contraponiendo Tu Voluntad. 

Te amo, Voluntad de Dios, cuanto amo a Dios, porque Tú eres el mismo Dios. Te amo con todo mi corazón y a Ti me entrego sin reservas.8

¡María, llena de gracia, el Señor está vi u!
 Tú eres en Jesucristo la reconciliación de Dios con los hombres.

Madre de nuestra alegría, eres bendita entre todas las mujeres porque fuiste digna de ser madre de nuestro Redentor; todas las naciones te llamarán bienaventurada. 

¡Oh María!, si pongo mi confianza en Ti alcanzaré los medios de mi salvación. 
Si estoy bajo tu protección, nada temeré, porque ser tu hijo verdadero es un escudo impenetrable a los asaltos de mis enemigos.

_*Madre Santísima que mi mayor alegría sea poder acompañar a Jesús en el Santísimo Sacramento del altar*_

JESÚS DESEA COMUNICARNOS SUS GRACIAS.

San Alfonso María de Ligorio

Jesús, Hijo Unigénito del Padre, reconozco que eres el objeto más digno de ser amado y por eso deseo amarte cuanto mereces, o al menos cuanto un alma puede desear amarte. 

Bien sé que, ingrato e infiel como he sido con tu amor, no merezco amarte ni estar cerca de Ti, como lo estoy ante Tu presencia, más yo sé que Tú mismo pides mi amor. 

Oigo que tú me dices: “Hijo mío, dame tu corazón; amarás a tu Dios y Señor de todo corazón”. 
Si me has conservado toda la vida hasta ahora, ha sido para que me convierta a Ti. 

Dios mío, a Ti me rindo, a Ti me entrego. Te amo. Te elijo por único Rey y Señor de mi pobre corazón.

Tú me lo pides y yo te lo quiero dar; está frío y es asqueroso, pero si lo aceptas, Tú lo transformarás. 

¡Conviérteme, Dios mío, conviérteme! 
No quiero ser tan ingrato y tampoco amante de tu infinita bondad, que tanto me ama y merece un amor infinito. 

Haz que de hoy en adelante te ame tanto, que de alguna manera supla la falta de amor que hasta ahora he tenido

MARIA LA ESPERANZA DE  LLEVARNOS CON JESÚS.

Virgen María, Tú eres, después de Jesús, la esperanza de los cristianos; recibe la súplica de un pecador que afectuosamente te ama, particularmente te honra y tiene en Ti, después de Dios, toda la esperanza de su salvación.
De Ti recibo la vida después de Dios y por tu intercesión espero ser restablecido en la gracia de tu Hijo. 
Te ruego que me ayudes a librarme del peso de mis pecados; disipa las tinieblas de mi entendimiento; arranca con mi cooperación los afectos desordenados de mi corazón; reprime los esfuerzos y las tentaciones de mis enemigos y gobierna de tal modo mi vida, que pueda llegar a conseguir, por medio de tu protección, la eterna felicidad del cielo.
_*Señor Jesús te ofrezco mi corazón, tómalo y transfórmalo con tu amor*_

JESÚS SUSPIRANDO PORQUE NOS UNAMOS A.ÉL

San Alfonso Maria de Ligorio.

A toda alma que visita a Jesús en el Santísimo Sacramento, el Salvador le dirige las palabras que dice en la escritura a la esposa del Cantar de los Cantares: “Levántate, amada mía, hermosa mía, ven a mí”. 

Alma que Me visitas, levántate de tus miserias, que Yo estoy aquí para enriquecerte con mis gracias. 

Acércate a Mí, sin temer a mi Majestad, porque está humillada en este Sacramento, para apartar de ti el miedo y darte toda la confianza. 

Amada mía, ya no eres mi enemiga, sino mi amiga, porque Me amas y Yo te amo.
Hermosa mía, mi Gracia te ha hecho bella. 
Ven, abrázate conmigo y pide lo que quieras con una gran confianza. 

Acerquémonos, pues, a Jesús con gran confianza y afecto; unámonos a Él y pidámosle sus gracias. 

¡Verbo Eterno, hecho hombre y Sacramento por mi amor!: ¿Cuál debe ser ahora mi consuelo, sabiendo que estoy delante de Ti, que eres mi Dios, que eres la Bondad infinita, llena de amor hacia mi pobre alma?

¡Almas que aman a Dios, donde quiera que se encuentren, en el cielo en la tierra, amen al señor por mí!

María, Madre mía, ayúdame a amarlo. 
Y Tú, amada Señor, hazte el objeto de todo mi amor, toma posesión de toda mi voluntad. 
Te consagro todo mi entendimiento para que no piense sino en tu bondad. 
Te entrego mi cuerpo para que también me ayude agradarte. 
Te ofrezco mi alma para que sea toda tuya. 
Quisiera, mi Señor, que todos los hombres conocieran el gran amor que les tienes, para que todos vivieran solo para honrarte y darte gusto, como Tú lo deseas y mereces. Yo, al menos, quiero vivir siempre inflamado en el amor de tu belleza infinita; de hoy en adelante, quiero hacer todo lo posible por agradarte. Propongo, además, renunciar absolutamente todo aquello, sea lo que fuere, que a Ti te desagrade, aunque me cueste toda clase de sufrimientos y aunque pierda todos los bienes del mundo, incluso hasta la propia vida. 
Dichoso sería si con perderlo todo te ganara a Ti, que eres mi Dios, mi tesoro, mi amor y todo mi bien. 

DONDE ESTA JESÚS , ESTA MARÍA
« María Santísima*
¡Oh dulce, grande, siempre amable Virgen María! No puede pronunciarse tu Nombre sin que el corazón se siente abrasado en tu amor, ni los que verdaderamente te aman se acuerdan jamás de Ti, que no se sienten al mismo tiempo movidos amarte más.
 Ayuda, Reina del Cielo, nuestra flaqueza, socórrenos con tu poder para que seamos tus fervorosos amantes. 
¿Quién está más cerca para hablar con Jesús que Tú?
Habla, Madre, que tu Hijo te oye y alcanzarás para nosotros todo lo que le pidas.
_*Santísima Virgen María, madre de la humanidad, ayúdame a adorar a Jesús Sacramentado*_

JESÚS NUESTRO ETERNO COMPAÑERO

San Alfonso María de Ligorio
Jesús, Nuestro pastor, que dio la vida por nosotros, sus ovejas, ni en su muerte quiso separarse de nosotros: “Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por sus ovejas”.

Jesús, el Buen Pastor, por sus ovejas se quiso quedar en la tierra en este Sacramento y en él lo hallaremos siempre que queramos, ayudándonos y consolándonos con su presencia. 
No nos abandonará hasta el fin del mundo y mientras permanezcamos sobre la tierra.

Señor mío, en este momento te vengo a visitar, pero tú me devuelves la visita con un amor infinitamente superior cuando vienes a mi alma en la Santa Comunión. 
Entonces, no solo te presentas a mí, sino que te conviertes en mi alimento, uniéndote y dándote todo entero a mí. 

Pues si Tú, Señor, te das todo entero a mí, es razonablemente justo que yo me entregue todo a Ti.
¡Oh amor de mi alma! ¿Cuándo? ¿Cuándo cuando seré todo tuyo, no solo de palabra sino también con las obras?

Señor, Tú lo puedes hacer; aumenta mi confianza por los méritos de tu preciosa Sangre, para que así obtenga de tu bondad la gracia de ser, antes de mi muerte, todo tuyo y nada mío. 

Tú escuchas las súplicas de todos; oye también ahora los ruegos de un alma que te quiere amar de verdad. 

Deseo amarte con todas mis fuerzas y obedecerte en todo lo que te agrade, sin interés, sin consolación, sin premio. 
Quiero servirte solo por amor, solo por agradarte, soy loco por complacer a tu Corazón, tan enamorado del pobre corazón mío. 
Que todo mi premio y recompensa sea amarte. 
¡Oh Hijo del Padre Eterno!, hazte dueño de mi libertad, de todas mis cosas, de mi persona. 
Yo te amo, te busco, por Ti suspiro, solo a Ti te quiero. 
Jesús, haz que yo sea todo tuyo.

MARÍA SIEMPRE CON JESÚS   EN ESPÍRITU.
¡Reina del cielo!, todo la Iglesia te llama y saluda esperanza nuestra. Y puesto que eres la esperanza de todos, sé también la esperanza mía. 

San Bernardo te llamaba “razón de toda su esperanza “y decía: “Que espere en Ti el que desespera”. Del mismo modo, yo quiero decir: ¡Madre mía Santísima!, Tú salvas aún a los desesperados: en ti pongo, pues, toda mi esperanza. 
¡María, Madre de Dios, ruega a Jesús por mí!
_*Ángel de mi guarda cúbreme con tus alas para que nada, ni nadie me distraiga en este momento de adoración Al Santísimo y de veneración a María.

JESÚS ES NUESTRO TESORO

San Alfonso María de Ligorio

Jesús dice que el afecto de cada uno está en donde cree tener su tesoro.

Por eso los Santos, que no estiman ni aman otro tesoro que a Jesucristo, tienen su corazón y todo su amor en el Santísimo Sacramento.

Jesús mío Sacramentado, que por el amor que me tienes estás encerrado de día y de noche en este Sagrario, atrae te lo ruego, mi corazón hacia Ti, de suerte que no piense sino en Ti, ni ame, ni busque, ni espere otro bien fuera de Ti. Hazlo por los méritos de tu Pasión, en cuyo nombre lo pido y lo espero.

Salvador mío Sacramentado ¡cuán amables son las delicadas invenciones de tu amor para lograr que las almas te amen!¡Verbo eterno hecho hombre por nuestro bien!, no quedaste contento con morir por nosotros, sino que nos diste este Sacramento por compañía, por aliento y por prenda de gloria.
Tú apareciste entre nosotros niño en un pesebre. Pobre en un taller, Reo en una cruz y, finalmente,  comida en la mesa del altar.i

Dime, Señor, ¿Qué más podías inventar para hacerte amar? ¡Oh Bien infinito! ¿Cuándo comenzaré de veras a corresponder a tantas finezas de amor?e

Señor, no quiero vivir sino para amarte.¿De qué me sirve la vida si no la empleo toda en amarte, Redentor mío, que empleaste toda la tuya en beneficio mío?¿Y a qué otra cosa tengo que amar sino a Ti, que eres todo hermoso, todo afable, todo bueno, todo digno de ser amado?

Señor, haz que mi alma solo viva para amarte.

MARÍA, SIEMPRE AL LADO DE JESÚS.

 Virgen Sntísima, eres la única mujer en la cual el Salvador halló su descanso y a quien entregó, sin reservas, todos sus tesoros.o

Por esta razón, todo el mundo honra tu casto seno como templo de Dios, en el cual se dio principio a la salvación del mundo y se hizo realidad la reconciliación entre Dios y el hombre.

Eres aquel huerto cerrado en el cual nunca entró mano terrena para manchar tu pureza.
Eres aquel hermoso jardín en que Dios puso todas las flores que adornan la Santa Iglesia y, entre ellas, la violeta de tu humildad, la azucena de tu pureza y la rosa de tu caridad.

Eres el paraíso de Dios; de Ti sale la fuente de agua viva que fertiliza toda la tierra.¡Cuántos beneficios has hecho al mundo, mereciendo ser aquel saludable acueducto por donde se nos comunican todos los bienes y todas las gracias!

Santísimo Sacramento del altar, te adoro y te doy gracias por darme a María como madre_

DOMINGO: DIA DELSEÑOR

¿Cómo entender realmente el domingo? ¿Qué es? 

El Catecismo de la Iglesia Católica nos dice: 
1.- La Iglesia, desde la tradición apostólica que tiene su origen en el mismo día de la resurrección de Cristo, *celebra el misterio pascual cada ocho días*, en el día que se llama con razón "día del Señor" o domingo. 

2.-El día de la Resurrección de Cristo es a la vez el "primer día de la semana", memorial del primer día de la creación, y el "octavo día" en que Cristo, tras su "reposo" del gran Sabbat, inaugura el Día "que hace el Señor", el "día que no conoce ocaso". 

3.- El "banquete del Señor" es su centro, porque es aquí donde toda la comunidad de los fieles encuentra al Señor resucitado que los invita a su banquete... Para los cristianos vino a ser el primero de todos los días, la primera de todas las fiestas, el día del Señor ("Hé kyriaké hémera", "dies dominica"), el "domingo"" (CIC, 1166.2174). 

Es mediante la Resurrección del Señor que el domingo es establecido como el día privilegiado, como el día de la Reconciliación.

¡Vayamos pues a Misa, a celebrar con gusto el día del Señor!